Alejandro Escario, alumno MUIB 14-15, ganador del Premio “Best Medical Project” (MIT)


Alejandro Escario, alumno del Máster Universitario en Ingeniería Biomédica de la edición 14-15, ha ganado el Premio “Best Medical Project” de los Global FAB Awards 2015, Center for Bits and Atoms (MIT).

Un estudiante del Máster de Ingeniería Biomédica de la UPM diseña y elabora una incubadora de bajo coste para países en vías de desarrollo

  • Alejandro Escario Méndez, ingeniero de telecomunicaciones, ingeniero informático de la CEU USP y máster en Ingeniería Biomédica por la UPM ha diseñado esta incubadora desde cero.
  • Se ha construido en el FabLab Madrid CEU, único laboratorio en Madrid perteneciente a la red mundial de laboratorios del Center for Bits and Atoms del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
  • El 15 de septiembre esta incubadora viajará a la Maternidad de Nikki (Benín) donde empezará a trabajar con neonatos.

Alejandro Escario Méndez, es un joven madrileño de 25 años, ingeniero de telecomunicaciones e ingeniero informático por la Universidad CEU San Pablo y máster en Ingeniería Biomédica por la Universidad Politécnica de Madrid. Durante el pasado curso académico ha diseñado una incubadora de bajo coste, con el objetivo de que sea fácil de montar, sencilla de utilizar y de reparar en países en vías de desarrollo. Su prototipo viajará el próximo 15 de septiembre a la Maternidad de Nikki (Benín) gracias a la colaboración con la Fundación Alaine.

Escario Méndez desarrolló su idea desde cero y ha fabricado esta incubadora ‘low cost’ dentro del FabLab Madrid CEU, único laboratorio en Madrid perteneciente a la red mundial de laboratorios del Center for Bits and Atoms del MIT (Massachusetts Institute of Technology). Todo ello, dentro del programa FabAcademy, programa de formación en Fabricación Digital de alto nivel del MIT. El proyecto fue desarrollado mientras cursaba el Máster en Ingeniería Biomédica en la Universidad Politécnica de Madrid, siendo presentado como proyecto final.

El proyecto comenzó con un exhaustivo trabajo de documentación, para conocer no sólo qué existe y cómo son las incubadoras profesionales, sino -y esto es lo más importante-, qué es lo que necesitan en Benín.
La incubadora tiene una estructura de madera con pequeñas piezas de plástico – las estrictamente necesarias -, a lo que se suma la electrónica, detenidamente diseñada para que caliente o enfríe el espacio interno, y controle la temperatura y humedad. Según explica Escario Méndez, uno de los aspectos más complicados de la estructura fue el diseño de las patas, ya que debían permitir la inclinación de la incubadora en función de las necesidades específicas de cada bebé.

Su principal ventaja es su bajo coste. Mientras el precio de una incubadora normal oscila entre los 6.000 y los 60.000 dólares – dependiendo de las características que tenga -, esta incubadora cuesta menos de 300 dólares. Sin embargo, su coste en África sería incluso más bajo, pues el precio de la madera es mucho mayor en Europa que en el continente africano.
Otro de los puntos interesantes de este prototipo es que es fácilmente reparable en el destino. Como señala Escario, actualmente, se dona mucho material sanitario a países en vías de desarrollo, pero éste se queda obsoleto porque se rompe y no saben arreglarlo.

El próximo 15 de septiembre, el presidente de la Fundación Alaine trasladará esta incubadora a la Maternidad de Nikki (Benin). La incubadora de montaje simple se pliega en una caja, completamente plana, que contiene todas las piezas. Alejandro Escario ha elaborado también unas instrucciones de montaje con todos los pasos a seguir. Una vez instalada en esta Maternidad, gracias a la colaboración de la Fundación Alaine, se recibirá información puntual acerca de su funcionamiento, así como de las posibles propuestas de mejora.

Alejandro Escario ha ganado con este proyecto el premio “Best Medical Project” de los GLOBAL FAB AWARDS 2015 organizado por el Center for Bits and Atoms del Massachusetts Institute of Technology (MIT). El premio permite participar y presentar el proyecto en la convocatoria Medicine X Conference que se celebra en Stanford University a finales de septiembre.
Escario Méndez ha elaborado este prototipo bajo la dirección de la tutora del proyecto, Covadonga Lorenzo, dentro del FabAcademy, un programa de formación en Fabricación Digital. Además, ha contado con el asesoramiento semanal, por videoconferencia, de Neil Gershenfeld, director del Center for Bits and Atoms del MIT (Massachusetts Institute of Technology).

La filosofía de los laboratorios de fabricación digital consiste en compartir los proyectos. Todos los laboratorios de fabricación digital del MIT utilizan la misma tecnología, por lo que los prototipos que diseñan pueden reproducirse en cualquier otro laboratorio de fabricación digital del mundo perteneciente a la misma red. Hay más de 500 en todo el mundo y cerca de Benín hay 22.

Desde el primer momento, la documentación está subida a la web, en un repositorio común a todos los laboratorios de fabricación digital y abierto al público en general. La idea es que en aquellos laboratorios FabLab de países en vías de desarrollo puedan fabricar sus propias incubadoras, a partir de los diseños compartidos.

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